Viva Mandela, viva la libertad

Luisa TablanteVariedades

Por: Debla Morales Pozo / @deblamorales

Experto en afrontar las adversidades, líder de todas las razas, cauteloso, carismático y generoso, hábil para negociar, perseverante y admirador del trabajo en equipo. Así describen muchos a Nelson Mandela.

Lo cierto es que la historia misma del siglo XX lo ubica, junto a Mahatma Gandhi o Martin Luther King, como el último campeón de la lucha contra la injusticia. Si bien, ese siglo nos dejó el susto de lo nuclear, la pesadilla de los campos de exterminio y dos guerras mundiales, celebramos que personajes como Mandela nos hicieran sentir el verdadero ideal de una sociedad libre y democrática.

Nombrado Rolihlahla, que significa revoltoso, y destinado a convertirse en dirigente de su clan por ser hijo del jefe de la tribu de los “Tembu”, a los 7 años fue bautizado con el nombre de Nelson para poder asistir a la escuela metodista.

Fotografía: karsh.org

Contra todo pronóstico estudió derecho y se metió en la política para luchar contra el racismo y la xenofobia. Era un negro en un país dominado por blancos que proclamaban la exclusión racial. Muchos años después sus compatriotas lo llamarían Madiba.

Culpado de sabotaje e intentos de derrocar al gobierno, permaneció 27 años en la prisión de Robben Island, y cuando en 1990 salió lo hizo orgulloso de mantener invicto su pensamiento de libertad. Para sobrevivir a esos años empleó el poema “Invictus”, de William Ernest Henley casi como un mantra: 

“Más allá de la noche que me cubre

negra como el abismo insondable

doy gracias a los dioses que pudieran existir

por mi alma invicta”.

 Al salir de la cárcel, trabajó estrechamente con quien lo puso en libertad, el presidente reformista Frederik de Klerk, quien diera los primeros pasos para instaurar la democracia en Sudáfrica e iniciara el desmantelamiento del sistema de segregación racial en este país llamado apartheid. Mandela y De Klerk compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.

Fotografía: democracynow.org

Con 71 años y a cuatro años de su liberación, Madiba fue candidato a la presidencia en las primeras elecciones generales con derecho a voto para todos los grupos raciales.

Mandela se convirtió en el primer presidente de raza negra de Sudáfrica y apostó por una solución que no menoscabara los derechos de los blancos. Sin rencor tomó las riendas de un país sumido en la violencia y marginación racial. Nunca se aferró al sillón, gobernó para el pueblo y desde el pueblo.

Se obsesionó por conseguir  la paz civil y reconciliar a los sudafricanos, y lo logró. Su gran sentido de responsabilidad y extraordinario carisma lo llevó a fijar los mandamientos políticos y económicos de la nueva Sudáfrica. Para la comunidad internacional era un gusto escucharlo.

Fotografía: persuasum.com

Con una historia familiar turbulenta, tres matrimonios y padre de seis hijos, logró mantenerse de pie. Tres de sus hijos fallecieron trágicamente: su primogénita Makaziwe, a pocas horas de nacer; Madiba Thembi, el mayor, en un accidente de tránsito con un poco más de 20 años; y Makghato, el segundo hijo, enfermó de SIDA y falleció en el año 2005.

Se retiró de la vida pública, cuando llegó el momento, con un cuerpo cansado pero su pensamiento y amor por la libertad intacto. Continuó luchando por causas nobles: combatir el SIDA, erradicar la pobreza en África y mediar en conflictos de otros países hermanos.

Estuvo presente en las ceremonias del Mundial de Fútbol de Sudáfrica en 2010, y ovacionado por la multitud sintió ese caluroso apoyo y fervor que despertaba en sus compatriotas.

Fotografía: peru21.pe

Aquejado ya en 2013 por una grave infección respiratoria, Mandela enfrentó la muerte serenamente en su casa de Johannesburgo a los 95 años.

El 18 de julio es el día de su nacimiento, y la Asamblea General de las Naciones Unidas proclama para 2010 tal fecha, como el Día Internacional Mandela.

Su Carta de la Libertad, nos inspira. Su esfuerzo inagotable por la igualdad nos enorgullece. Su valentía al saber conquistar el miedo nos mueve.

Su cuerpo dormirá por toda la eternidad. Su pensamiento, jamás. Los verdaderos líderes nunca mueren.

Viva Mandela, viva la libertad.

“Lo más fácil es romper y destruir.

Los héroes son los que firman la paz y construyen”.  

Nelson Mandela

Fotografía principal: elvenezolanonews.com