2 de octubre, Día Internacional de la No Violencia, ¿Por qué lo celebramos?

Luis Pena Sin categoría, Variedades

Por: Luis Peña/ @luisp1979

El 29 de marzo de 1973, se retiraba de Saigón, Vietnam el último marine de los Estados Unidos. La imagen del helicóptero Chinook despegando de la embajada norteamericana en esta ciudad, no solo quedó como el símbolo del fin de la Guerra de  Vietnam -esa derrota militar, moral, ética y social para el país norteamericano- sino también es símbolo del final de una era: la del Neoimperialismo.

El Neoimperialismo fue la idea, la política, la práctica económica, de expansión colonial adoptada por potencias europeas, y por Estados Unidos luego, en territorios “vulnerables” y en desarrollo a finales del siglo XIX y comienzos del XX. África y el sur de Asia, fueron los territorios repartidos.

Con el “uti possidetis iuris” (poseer de acuerdo al derecho, y que aquí se materializó con ocupación efectiva mediante el uso de la fuerza) como bandera, las potencias durante 60, 70 y hasta 80 años ocuparon, dominaron, expoliaron las riquezas de vastos territorios.

Violencia iniciática, culminación violenta. En las décadas de 1940, 1950 y 1960, olas de levantamientos ponen fin a este nuevo coloniaje.

En Vietnam se libraron de los Estados Unidos, pero antes de los franceses. La Guerra de Indochina y luego de Vietnam dejó 3 millones de muertos; entre ellos 58 mil soldados norteamericanos y una herida que no cierra.

En 1973, Vietnam, en 1962, Argelia. La nación africana se independizó del yugo francés. Francia y su ejército motivado por la voz de Édith Piaf, tuvo más de 25 mil bajas, los argelinos pusieron más de 500 mil muertos. Luego de una guerra de ocho años, Argelia fue libre, y Piaf no se escuchó más en esa tierra.

A pesar de los estragos de la violencia en estos dos ejemplos y su efectiva independencia, hubo una nación -liderada por un hombre- que no recurrió a esto, y lo logró: India, y su independencia de la corona británica, fue generada desde la “No Violencia” o la lucha “Ahimsa” en sánscrito, que no es otra cosa que el respeto a la vida.

Ese hombre, con sus ideales, pudo aglutinar a las masas y expulsar a un reino, con más de 400 años expoliando las riquezas de su nación.

Un líder, su filosofía y la estrategia de la no violencia, que consistía en cómo el poder individual y colectivo podía hacer frente a la opresión, la injusticia y el odio de manera pacífica.

Este hombre, quien con su archiconocida máxima: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”, y a través de su filosofía pudo liberar a su nación, se llamó: Mahatma Gandhi, y nació un 2 de octubre de 1869.

Por ello, en su honor, desde 2007 la Organización de las Naciones Unidas celebra en esta fecha el Día Internacional de la No Violencia.

Pues celebrémoslo, eso sí, pacificamente.

Foto: Caricatura Cosmicomix