Conoce las consecuencias de contener un estornudo

Alba PenaVariedades

El estornudo es un mecanismo que se produce involuntariamente como respuesta a varios estímulos, ya sea alguna infección de vías respiratorias o simplemente para quitar algo que está irritando las partes sensibles de nuestras fosas nasales. Por lo común es provocado por partículas extrañas como polvo, polen, pelos de perro o gato, entre otros. De hecho, el estornudo es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio.

Contener recurrentemente el estornudo puede resultar más delicado de lo que parece ya que cada vez que estornudamos, el aire disparado por la nariz y la boca puede alcanzar velocidades de hasta 160 km por hora y contener todo esto podría crear una presión de aire tremenda en la boca y garganta.

Esta presión puede forzar a las bacterias de tu nariz a regresar a las cavidades cubiertas de mucosa o hacia adentro de los oídos. ¿El resultado? Una fuerte infección.

O de lo contrario se podría romper algún vaso sanguíneo y la presión en los ojos, oídos y laringe aumenta, por lo que no es para nada recomendable. Además, aguantar un estornudo también provoca rinitis, que es la inflamación de la mucosa y las fosas nasales. Los oídos también se ven afectados ya que podría dañarse y ocasionar náuseas o vértigo periférico.

Por ello, nunca aguantes un estornudo, siempre suéltalo y cuando lo hagas date la vuelta y tápate la boca con un papel desechable, evita hacerlo en un pañuelo o con las manos ya que es posible que contagiemos a otras personas.