Un accidente de tránsito apagó la vida de Aquiles Nazoa

Beatríz Pellegrín

Demostración que cambiar una realidad precaria por una con mayores opciones, es posible. El escritor, dramaturgo, y humorista nacido en el barrio Guarataro de Caracas, se destacó por escritos cargados de realidad y humor. Falleció un 25 de abril de 1976 en un accidente de tránsito Valencia y Maracay.

Aquiles Nazoa y su hermano Aníbal, crecieron en un hogar humilde de padre jardinero y madre ama de casa, ambos buscaron su camino hacia un futuro brillante.

Sus primeros pasos entre las letras los dio en el diario “El Universal”, en el que comenzó como acomodador y fue surgiendo pasó de corregir pruebas y tipografía, a ser el corresponsal en Puerto La Cruz.

En su poesía se encuentra mucho detalle que mezclan la realidad de la vida, le lenguaje coloquial y los paradigmas de la cultural venezolana, pero sobre todo utilizaba el humor. Así lo vemos en el escrito titulado “El sarampión de la princesa”:

“Y si hubo un caso grave fue el de aquella princesita tan floja como bella que veinte años durmió, hasta que vino un príncipe en su jaca, la despertó moviéndole la hamaca y le dijo: – les go…”

El periodista que nació el 17 de mayo de 1920, fue apresado por informar sobre el supuesto poco interés del gobierno en combatir la malaria.

Durante la dictadura de Marco Pérez Jiménez, fue exiliado por su posición en contra del régimen. Su carrera periodística la formó en El Universal, Última Noticias, El Nacional, el semanario “El Morrocoy Azul”, la revista “El tocador de las Señoras”, “Dominguito”, “El Fósforo” entre otras.

Sus poemas, libros y cuentos trascendieron a los venezolanos con fuerza destacando: “Cuba de Martí a Fidel Castro” (1961); “Caracas, Física y Espiritual” (1967).