Sin caerme a Cobain

César Arriba

Y en los últimos días de febrero los seguidores del rock recordamos el nacimiento de un personaje muy especial para este género musical y lo que fue su rostro en la primera parte de los años noventa. Así que quiero dedicarle unas letras a Kurt Cobain, quien por cierto nos regaló muchas “letras” en canciones emblemáticas adereazas con la rabia del punk.
Cobain nació 27 años antes de morirse, un 20 de febrero de 1967 no sé a qué hora. El rock siempre fue una fuente de alegría e inspiración para el alma atormentada de este personaje desde chamito. Y fue la música el vehículo que lo convirtió en un referente mundial. A través de la banda Nirvana desplegaria todo ese talento lleno de angustia existencial que conectaría perfectamente con una generación hastiada de la superficialidad de los años ochenta.
Kurt sufría depresiones y mucha ansiedad. Esas cosas tan terribles que también sufrimos los que agarramos el metro en hora pico. La fama le resultaba incómoda y ese aspecto terminaría siendo un detonante para agravar las cosas en sus últimos años. Decidió dejarnos en 1994 generando un luto serio de verdad. Si de por sí los rockeros se visten de negro imagínense las pintas de la gente para asumir el guayabo por el fallecimiento del líder de Nirvana por allá por ese fatídico 94.
Más allá de lo personal Kurt logró llevar a su banda a la cuspide. Nirvana vendió más de 90 millones de discos, una cifra que los ubica al lado de la élite histórica del rock, que los pone en el Olimpo de los inmortales. Y hay que tomar en cuenta que este trío editó pocos discos. Eso aumenta el mérito de las abultadas ventas. Aunque eso a él le resbalaba. Imagino que no tanto a sus compañeros Krist Novoselic y Dave Grohl quienes se “tripeaban” de otra forma lo de estar en la palestra. Más Dave digo yo, que ha demostrado en los últimos años ser, aparte de un gran músico, un amante de la “farándula” rockera, cosa que no tiene nada de malo.
Otro de los grandes problemas de Kurt fue la heroína. Pero no la Mujer Maravilla sino la otra, la que hace daño. Y la otra cosa que no ayudó mucho dicen las malas lenguas, fue la mujercita Courtney Love. Parece que le montó cachos hasta con el tipo que vendía golfeados en la esquina de su casa.
A pesar de todo, Cobain es un héroe, un mártir, un personaje legendario que influyó sobre millones de jóvenes . En distintos países marcó una huella, no fue solamente algo importante en el imperio americano.
Por ejemplo se supo de  un artista que lo imitaba mucho  por allá por Turquía que se hacía llamar “Turco Bain”.
Celebremos pues muchachos la fecha de nacimiento de este nativo de Aberdeen que tanto rock n’ roll le sumistró a nuestros oidos. Los dejo porque voy a ocuparme de mi hijo pequeño que se acaba de hacer en el pañal y eso “Huele a espíritu joven”.