Salvar al planeta, la principal preocupación de los jóvenes

Beatríz Pellegrín

En el Día Mundial de la Tierra, frases como “no tenemos un planeta B”, son el grito de los movimientos que exigen mayor rigor a los gobierno sobre la contaminación.

Nelson saco la idea de la protesta tomando el modelo de las organizadas contra la guerra de Vietnam.

Puede parecer que la lucha ecológica es reciente, pero no, el 22 de abril, fue designado como el Día de la Tierra, por el senador estadounidense Gaylord Nelson en 1970. Con ello buscaba que el gobierno asumiera responsabilidades entorno a la contaminación.

Precisamente, la misma responsabilidad que ha defendido a la organización Extinction Rebellion, en las calles de Londres en los últimos días exigiendo la reducción a cero del dióxido de carbono por parte del reino unido para 2025.

Las consecuencias de no tomar medidas la vemos en mares, aire, pero uno de los fundamentales es el cambio climático y sus efectos devastadores sobre el medio ambiente tal como lo conocemos.

El grupo Intergubernamental Sobre el Cambio Climático, indica que, si se logra la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero drásticamente, el calentamiento se mantendrá en 1,5 grados, evitando efectos más graves en el ecosistema.

Para lograr cambios, especialistas consideran que cada individuo de los 7.300 millones que habitan en la Tierra, puede ayudar a preservar el ecosistema, modificando sus costumbres, como no usar fregadero sino lava vajillas, comprar menos ropa y hasta no adquirir un celular nuevo cada año, pueden lograr una diferencia