Rigoberta Menchú, la líder de los pueblos originarios

Informativo TLT

Un 09 de enero, pero de 1959, nació en Uspantán, Guatemala la líder indígena, Rigoberta Menchú Tum, defensora de los derechos humanos, embajadora de buena voluntad de la UNESCO y ganadora del Premio Nobel de la Paz en el año 1992.

Su liderazgo siempre ha estado a favor de las luchas y reinvindicaciones sociales, en especial de los pueblos originarios.

Hija de Vicente Menchú y Juana Tum, nació en una numerosa familia campesina de la etnia maya-quiché, cuyos ancestros forjaron, entre los siglos III y XV, la esplendorosa civilización de los mayas. A los cinco años empezó a trabajar junto a sus padres en las grandes fincas de las poderosas familias tradicionales del país; posteriormente, en la adolescencia, trabajó durante dos años en la capital guatemalteca como empleada doméstica.

Su infancia y juventud estuvieron marcadas por la pobreza, la discriminación racial y la represión con la que las clases dominantes guatemaltecas trataban de contener las aspiraciones de justicia social del campesinado. Bajo el gobierno militar de Fernando Romeo Lucas García, varios miembros de su familia fueron torturados y asesinados por los militares o por la policía.

Rigoberta Menchú inició una campaña pacífica de denuncia del gobierno guatemalteco y de la sistemática violación de los derechos humanos de que eran objeto los campesinos indígenas.

Para escapar a la represión se exilió en México, donde en 1983 se publicó su autobiografía, titulada “Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia”. La activista relató en este libro su historia y la de su comunidad indígena a la antropóloga Elizabeth Burgos; además de aspectos reveladores acerca de las costumbres y tradiciones practicadas por los quichés, la obra incluye sus reflexiones sobre proceso de transculturación al que han estado sometidos los pueblos indígenas, dejando ver entre líneas su propio proceso de toma de conciencia.

Nobel de la Paz

Su candidatura fue sostenida por el Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel, cuyo país visitó Menchú en agosto de 1992. Su campaña pronobel contó con la organización de la antropóloga Ana González (hija del también antropólogo Rex González) y de Lucrecia Lomban (secretaria de la APDH Quilmes), entre otros activistas y organizaciones humanitarias.

El Nobel le fue otorgado en reconocimiento a su lucha por la justicia social y reconciliación etnocultural basado en el respeto a los derechos de los indígenas, en coincidencia con el quinto centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América, y con la declaración de 1992 como Año Internacional de los Pueblos Indios. Con los recursos que recibió del galardón, estableció la fundación Rigoberta Menchú Tum, con sede en Guatemala; una filial en México, bajo la figura jurídica de Institución de Asistencia Privada (IAP) y otra en Nueva York.

En la lectura del premio, reivindicó los derechos históricos negados a los indígenas y denunció la persecución sufrida desde la llegada de los europeos, momento en que concluyó una civilización desarrollada en todos los ámbitos del conocimiento; reflejó la necesidad de la desmilitarización y la justicia social en Guatemala, así como el respeto por la naturaleza y la igualdad para las mujeres.

Aspiraciones políticas

Después de analizar varias opciones políticas, Rigoberta Menchú anunció su candidatura a la presidencia de Guatemala con el partido político Encuentro por Guatemala, de ideología izquierdista, en las elecciones generales de septiembre de 2007. Para este proyecto se hizo necesario el pacto entre el partido político indígena creado por Rigoberta Menchú y el EG, dirigido por la diputada y activista humanitaria Nineth Montenegro.

Menchú intentaba cumplir su ilusión de ser la primera mujer en presidir su país, la quinta indígena en América Latina después de los mexicanos Benito Juárez y Victoriano Huerta, el peruano Alejandro Toledo Manrique y el boliviano Evo Morales, y la decimoséptima premio Nobel en ocupar la presidencia de una nación. Sin embargo, la III Cumbre Indígena Mundial decidió no apoyar las aspiraciones políticas de Menchú ya que algunos indígenas no se sentían representados por el proyecto.

En septiembre de 2006, en los resultados de la primera vuelta electoral para candidatos a presidente y vicepresidente, su partido Encuentro por Guatemala quedó en séptimo lugar, con 3,09 % de los votos. En las elecciones del 11 de septiembre de 2011 en Guatemala, quedó en la sexta posición, con 3,27 % de los votos válidos emitidos.

Frases de Rigoberta Menchú

Con información de agencias
Foto: Archivo