Presidente de China inaugura Davos pidiendo multilateralismo: “el mundo no volverá a ser lo que fue en el pasado”

Informativo TLT

China llegaba al virtual Foro de Davos como la clara vencedora del 2020. Es la única gran economía que ha crecido. La pandemia, salvo pequeños brotes, la tiene por ahora controlada. Ha firmado el mayor acuerdo comercial del mundo con 15 países asiáticos y un pacto de inversión sin precedentes con la Unión Europea. Pekín crece, gana terreno y presume de ello.

“En China hemos conseguido erradicar la extrema pobreza y estamos siguiendo el camino hacia un país socialista moderno. Ahora desempeñaremos un papel más activo para fomentar una globalización económica mundial que sea más abierta, inclusiva, equilibrada y beneficiosa para todos”, ha asegurado el presidente de China, Xi Jinping, en el discurso inaugural.

Nadie dudaba de que Xi sería la estrella -telemática- de la Agenda de Davos 2021. El presidente chino ha dicho que su país seguirá con su “política aperturista”. Pero, sobre todo, ha sido una palabra la protagonista en su discurso: multilateralismo. “El multilateralismo es la arquitectura básica que nos dará la eficacia para todas nuestras acciones coordinadas. El multilateralismo selectivo no debe ser la opción”, ha repetido un par de veces Xi desde su despacho en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.

Es la primera vez en 50 años que este encuentro se celebra a través de las pantallas. Una cumbre que nunca había comenzado en un contexto con tantas incertidumbres, con la economía global golpeada por una devastadora pandemia. “Debemos construir una economía mundial a través de acuerdos de intercambio multilaterales y eliminar las barreras al comercio, a las inversiones y a los intercambios tecnológicos. Debemos reforzar el G-20 como un foro que pueda coordinar la gobernanza económica mundial y preservar la estabilidad de las cadenas de suministro”, apuntaba.

“La historia avanza y el mundo no volverá a ser lo que fue en el pasado. Debemos establecer la cooperación macroeconómica para promover un crecimiento equilibrado y conjunto de la economía mundial. Estamos sufriendo la peor recesión desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Por primera vez en la historia, las economías de todas las regiones han sufrido un duro golpe al mismo tiempo, las cadenas de suministro mundiales paradas y las inversiones y el comercio bloqueados. La recuperación mundial está en peligro y el futuro es incierto. Debemos dar una respuesta conjunta y apoyar la macroeconomía para salir cuanto antes de este túnel”.

Por primera vez, el presidente de la segunda economía mundial ha hablado de la nueva Guerra Fría entre China y Estados Unidos, aunque sin mencionar a los actores principales. “Una nueva Guerra Fría, intimidando a los otros, causando un problema en los suministros y provocando aislamiento, sólo llevará al mundo a la confrontación”.

Hace cuatro años, Xi Jinping entró por la puerta grande en el Foro de Davos. Era la primera vez que un secretario general del Partido Comunista Chino (PCCh) intervenía en el encuentro anual de la élite económica mundial. Lo hizo días antes de que Donald Trump asumiera la presidencia de Estados Unidos. Entonces, Xi sorprendió defendiendo el multilateralismo y la globalización económica, así como advirtiendo de los peligros de una guerra comercial que comenzaría un año después con los aranceles de Trump a productos chinos.

“Aquellos que presionan por el proteccionismo se están encerrando en una casa oscura. Se han escapado de la lluvia y las nubes afuera, pero también han perdido la luz y el aire. Una guerra comercial solo provocará sufrimiento en ambos lados”, advirtió el presidente chino.

Las relaciones bilaterales entre las dos economías más grandes del mundo pasan por su peor momento en las últimas cuatro décadas. Joe Biden llega a la Casa Blanca en medio de una crisis global y con su mayor rival -y su mayor reto- en pleno ascenso. El presidente estadounidense también hereda de su antecesor una nueva Guerra Fría en todo tipo de escenarios: desde el diplomático hasta la batalla por el dominio del ciberespacio. En la guerra comercial, Pekín y Washington sellaron hace un año una tregua parcial, firmando la llamada “Fase 1” de un acuerdo para reducir aranceles.

 

Fuente El Mundo/PL