Presencia de fosfina en Venus es hallazgo importante pero hay que ser cautos

Informativo TLT

La detección en la atmósfera de Venus de gas fosfano, que en la Tierra se relaciona con procesos biológicos, es un hallazgo importante, pero hay que tener cautela y no relacionarlo directamente con la presencia de vida, según consideran varios astrónomos.

La revista Nature Astronomy publicó este lunes 14-S un estudio sobre el descubrimiento de gas fosfano en la atmósfera, que indica que ese planeta tiene el “potencial” de albergar o haber albergado vida, aunque no implica necesariamente una evidencia robusta de vida microbiana” en el planeta.

El fosfano es un gas incoloro muy básico, de cuatro átomos, uno de fósforo y tres de hidrogeno, que en la Tierra está muy directamente relacionado con la química de la vida, por eso se ha propuesto como un biomarcador para detectar la posible presencia de vida en otros planetas.

El investigador español Ignasi Ribas, del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (Ieec) y del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC (principal centro de investigción en España), señala a Efe que conocemos muy poco de la química de la atmósfera en Venus, que no se parece en nada a la de la Tierra.

Que la presencia de fosfano en nuestro planeta se asocie a la vida, no tiene por qué ser igual allí, comenta.

“No es descartable esa posibilidad” y si se comprueba “será fantástico”, pero “todavía hay descartar muchísimos escenarios, pues puede haber algún tipo de reacción química desconocida que se produzca bajo ciertas condiciones”, por lo que hay que “asegurarse de que no haya otros mecanismos para explicar estos datos”.

El también astrofísico español Josep Maria Trigo, del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC y del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña, destaca, por su parte, que se han detectado “proporciones significativas” de fosfano.

No se trata de que sea una pequeña cantidad, que quizás se podría explicar por algún tipo de reacción catalítica, sino que se ha descubierto que la presencia de unas 20 moléculas por billón lo que aún puede considerarse una “cantidad significativa”.

Venus es hoy un “infierno” con temperatura de unos 470 grados centígrados en la superficie y una densidad atmosférica casi cien veces la terrestre, con nubes y lluvia de ácido sulfúrico, por lo que, en teoría, no puede sobrevivir nada en ella.

Pero unos 50 kilómetros por encima hay una capa atmosférica donde las condiciones si podrían ser muy parecidas a la Tierra, con presiones atmosféricas y temperaturas similares.

 

Fuente Panorama/EFE