POR FIN LA VI

César Arriba

Por ser un experto en cine muy solicitado y ocupado, no había tenido yo tiempo de dedicarle un pedazo de mi vida a enfocar ambas paraparas oculares a la película “BOHEMIAN RHAPSODY” sobre la aclamada banda Queen y su no menos famoso cantante, Freddie “boca de piano” Mercury. Embuste chico, lo que pasa es que hasta ayer fue que la pude descargar, esa es la verdad verdadera. Y sobre esta película juro decir la verdad, y nada más que la verdad, así sea mentira.

Para un fanático enfermo  estas producciones de biografías siempre son un problema porque uno siempre va a andar buscando gazapos para lucirse ante sus amigos tirándose una de sabelotodo y tal. Pero mi ventaja es que aun siendo un fan de características obsesivas sostenidas a través de los años, los errores, omisiones o como lo quieran llamar  no son cosas que me lleven a pedir cadena perpetua o silla eléctrica para los responsables, sobre todo si al final la película es buena. Y esta lo es. Declaro oficialmente ante el país nacional que coincido con todos los comentarios positivos que había leído en redes.

Esta Rapsodia está llena de música, música de Queen, una de las bandas más extraordinarias  de la historia del pop, del rock y de cualquier otro género que se atraviese: vallenato, cumbia villera, merengue ripiao o tango electrónico. La historia está bien contada y reforzada con algunos embustes de marca menor que sirven para darle matices de cine cotufero que no dañan el producto en ningún momento.

El chamo este Malek hace tremendo papel. El tipo se convirtió en Mercury. Además sirvió bastante que le prestaran los dientes que usó Jim Carrey en la película “La Máscara”. Gran trabajo de verdad. Alguien en twitter me preguntó si estaba al nivel de Val Kilmer en la cinta sobre Jim Morrison. A ver, de pana me resulta muy difícil establecer ese tipo de comparaciones, pero bueno, lo que siempre he dicho es que si Morrison estuviese vivo, a él le ofrecerían el papel  protagónico en una película sobre la vida de Val.

Me gusta también de este biopic que se enfocan en cosas positivas desde lo artístico, más allá de exponer miserias que deben estar, pero digo, lo más importante es el arte, no como la basura esa que hicieron sobre Hector Lavoe en la que usaron cada centímetro de cinta para insertar en nuestros cerebros los problemas de adicción del inigualable intérprete  de música latina. Esta es una reivindicación de la música y la grandeza de Freddie y sus secuaces.

Pasa por debajo de la mesa la actuación del tipo que hace de Brian. No sé si le doblaron la voz, pero si no es así, este caballero es un Rolando Salazar porque esa voz es igualita a la del guitarrista. Y los gestos, todo, todo estuvo excelente con respecto a la representación de May. Caso contrario a los papeles de Deacon y Taylor. No, no sean malos, estos iconos merecían un mayor esfuerzo. Las actuaciones son cualquier vaina. Yo que no se actuar lo hubiera hecho mejor.

Pero bueno, en fin, me siento bien atendido con este esfuerzo cinematográfico y así se lo  hice saber en rueda de prensa como presidente vitalicio del club de fans de Queen en Villa de Cura a mis súbditos. Perdono desde mi investidura los errores de coherencia entre cabellos, pintas y épocas porque el producto final está bien hecho y le recuerda a la humanidad humana, la importancia y grandeza de este cuarteto inolvidable. He dicho.