Pepeto, esa clase de héroe

Luis Peña

Y al enterarme de la noticia, pensé sobre los héroes. Lo que son, lo que significan en la vida de todos, niños, adolescentes o adultos.

El héroe, esa persona extraordinaria, distinguida por la hazaña, por el valor, y cuyo objetivo final es, desde la gloria propia, la búsqueda de la paz, la tranquilidad y felicidad del otro. El ser empático por excelencia.

Y si un héroe es ese, aquel que tiene la capacidad mediante sus armas, de salvar a otros, pensé: Juan Ernesto López, el inmenso PEPETO, tiene que ser uno de ellos.

Un comediante extraordinario, con valor, que poseía la capacidad de lograr la hazaña de hacer reír, incluso antes de hablar, riéndose de él mismo ante la cámara, con tan solo verlo, sin abrir la boca, ya te morías de la risa.

Un personaje valioso de nuestra cultura popular. En forma de Papupapa, de Félix Gonzalito, o del tipo que ¨hacía poesía, no oda¨, este héroe, simplemente se dedicó a eso: darnos paz, brindarnos tranquilidad, hacernos felices, así fuese una vez por semana.

¿Su objetivo final?: Salvarnos, que el mundo y nuestras vidas fuese un lugar más divertido, y vaya que lo logró. Un ser empático.

Murió Pepeto, sí. Pero, y cómo vamos a estar triste, si al recordarlo lo que hacemos es reír.

Chao Pepeto, gracias por matarnos de la risa tantas veces. Eres el tipo de héroe en el que creo.

Celebremos su vida, sigamos riendo junto a él.

¡Gloria al héroe!

Foto: Archivo