Moisés abre sus aguas a punta de largos batazos

Miguel Santana

Batear triple y doble en la misma entrada, ha sido una de las principales hazañas de Moisés desde que, con tan solo dos años, iniciara su camino en el béisbol. Tiene sangre para practicar este deporte, y lo ama tanto, que no se encuentra haciendo algo diferente a lucirse en el diamante. Ya cumplió el primero de muchos sueños: firmar con una organización de Grandes Ligas, pero ahora es cuando queda trabajo para cumplir el segundo: debutar en la gran carpa. Vivimos momentos atípicos por la situación del coronavirus, pero nada es más fuerte que su deseo de superarse cada vez más, para demostrarse a sí mismo que ese anhelo se concretará.

Nació en Caracas y soplando su segunda vela, comenzó a disfrutar esa inmensa pasión en Fuerte Tiuna, para después trasladarse a la Escuela de Béisbol Menor Atlético de Coche. Ahí, asistió a 10 Campeonatos Nacionales, ocho Copas de Oro, y en un par de ocasiones, representó a Venezuela. Se desarrolló como atleta, para luego dar el salto a la Academia Just Prospect de Puerto La Cruz, donde empezó a demostrar habilidades de pelotero con calidad.

Al cabo de un tiempo, comenzó a realizar diferentes chequeos con organizaciones de Estados Unidos, hasta que, en Aruba, los scouts de Colorado vieron potencial en él, al punto de firmarlo como uno de sus principales prospectos en suelo venezolano. Desde entonces, muchas cosas han cambiado en su vida, enfocándose al máximo para cruzar fronteras.

“Desde niño, he tenido esa chispa que se requiere para jugar béisbol y es lo que más amo hacer. Vengo de una familia en la cual respiramos béisbol, así que no podía hacer algo diferente. Siento pasión por lo que hago y quiero debutar en Grandes Ligas, por lo cual no he parado de trabajar ni siquiera un solo día”, manifestó el jugador de cuadro.

Paiva es admirador de Omar Vizquel y Javier Báez, se caracteriza por ser un bateador de contacto, corre como gacela por las bases y muestra dotes de tipo inteligente al momento de tomar decisiones oportunas. Ha vivido grandes momentos, pero sabe que su indiscutido talento es lo que abrirá las aguas del destino, a punta de batazos largos y mucho sacrificio.   

“No es fácil triunfar en un mundo que tiene mucha competencia, porque en el camino te encuentras gente que también sueña, lucha y da lo mejor. Pero cuando estás enfocado, sabes a qué vas y entiendes que debes aprovechar las oportunidades, todo se va dando. Tengo muchas razones para salir adelante cada día y consolidar mis metas”, aseveró.

Pensar así con apenas 18 años, es una clara muestra de madurez. En eso, tienen mucha influencia sus padres, además de las personas que los rodean. Probablemente, en el futuro inmediato, Moisés esté ahí, con sus mandamientos claros, destacando en primer lugar que el único lugar donde éxito se escribe antes de trabajo, es en el diccionario. Sabe lo que quiere, está dispuesto a entregarse al máximo cada vez más, y con su bate en mano, planea triunfar.