Logrados los objetivos a corto plazo

Deportes TLT

Cuando el técnico tachirense Juan Domingo Tolisano llega en el Torneo Apertura a dirigir al Deportivo Táchira, en su primera comparecencia de prensa con los medios de comunicación se mostró con las metas firmes y declaró que su principal objetivo a corto plazo era volver al equipo aurinegro a disputar una competencia internacional. Hoy con la regularidad futbolística que ha arrojado en el semestre contando con una nómina estructurada bajo sus criterios y exigencias lo ha logrado.

No se trata de un concepto tribunero, pero hay que tener en el fútbol los criterios claros para reconocer la impecable campaña que ha realizado el cuadro andino en la primera fase del torneo clausura 2019, demostrando que el formato de la Liga Futve sí premia la regularidad. Hoy el Deportivo Táchira es muestra de ello, cuando a falta de una fecha cerrará puntero el campeonato y aspira culminar en puestos de vanguardia la tabla acumulada, dejando así la opción abierta para ver cuál de los dos Torneos Conmebol (Copa Sudamericana o Copa Libertadores) pudiese disputar.

Táchira aseguró participación internacional

La opción de tener un cupo a la fase pre clasificatoria de Copa Libertadores de América año 2020 es palpable tras las caídas en la jornada 18 de sus rivales directos, es decir, Carabobo FC quien descansa la última fecha y la derrota de los rojos del Ávila 2-1 ante Deportivo La Guaira.

Hoy pareciera mezquino resaltar o criticar rendimientos individuales cuando el aurinegro ha demostrado que pese a quiénes sean los intérpretes, el balance se realiza para un todo llamado equipo. Con esto refleja que lo colectivo está por encima de lo individual.

Es un hecho decir que la mitad del trabajo se ha realizado con buena nota pero sin equivocarme, falta el resto. Por supuesto hay una gran responsabilidad ya que para sus simpatizantes tiene el sello de calidad aprobado, pero el escalón que tiene que subir es ahora mucho más complejo, el cual es jugar o saber jugar las llaves definitorias cuando la más reciente la perdió, probablemente jugando bien, ante Zamora FC, por eso esto es considerado una materia pendiente para superar a instancias de liga.

Cuando se escribe de fútbol se trata de ser lo más justo posible, cayendo a veces simpático y otras menos simpático; pero lo bello de este deporte es que es subjetivo. El carrusel aurinegro ha demostrado que está para más y su afición no le pide nada imposible a un equipo que tiene un criterio claro y una de las nóminas mejor valoradas económicamente. Cómo no se le puede exigir más a un club que fue poderoso e inteligente en el último mercado de pases. Quizás deba superarse  para las llaves de ida y vuelta, pero lo más valioso hasta ahora es que tiene con qué.

Juan Domingo Tolisano apunta a lo alto

Hay una virtud futbolística más allá de la intensidad y del juego de a dos o tres toques que es fundamental, me refiero a la recuperación. Esa forma que tiene el equipo de  presionar en cinco segundos tras la pérdida del balón, para después de allí empezar a tener fluidez de juego en campo rival.

Se vienen llaves de 180 minutos en las cuales será vital la concentración y las respuestas futbolísticas y anímicas que tengan los jugadores; cómo resuelven y cómo viven el partido por dentro; qué capacidad tiene el jugador para resolver, leer y asumir lo que pasa; saber canalizar los momentos del partido en los cuales se puede ganar y se puede perder; diferenciar cómo en algún momento del partido necesitas netamente defenderte por necesidad o porque el rival te está superando o discernir que es el momento de ganar, ya que indudablemente se puede plantear el partido de una manera, pero quizás el transcurso del mismo por muchas circunstancias te lleve a otro.

Una de las claves para observar al equipo Deportivo Táchira hoy donde está, ha sido el trabajo físico mediante el cual se han dosificado las cargas y en paralelo el trabajo médico que garantiza que el atigrado afronte la liguilla con tan solo una baja por lesión, dejando a la vista la importancia de los detalles de planificación que ha tenido este cuerpo técnico.

El club aurinegro se enfoca en la Liguilla

El cuadro andino había demostrado que los ciclos de los técnicos eran cada vez más cortos, muy cortos, y finalmente entendió que así no se puede. De la noche a la mañana no se hace ni se le da funcionamiento a un equipo. Es entendible que hay clubes con urgencias y enormes necesidades, pero lo peor que hay en el fútbol en esos casos es la desesperación. Aún cuando el Torneo Apertura fue con más dudas que certezas, la directiva del equipo supo confiar en un proyecto que hasta ahora muestra una buena cara.

Por: Manolo Dávila Salas (@LaTeleTuya)