Little Richard: El rock and roll en las venas

Informativo TLT

Redacción: Fabrizio Cuzzola (@fabricuzzo22)

Transcurre el 9 de mayo de 2020 en la ciudad de Nashville, Estados Unidos. Uno de los héroes y promotores del rock and roll, Little Richard ha fallecido a sus 87 años. Aparentemente, un cáncer óseo se habría cobrado la vida de una figura que no solo revolucionó el género sino que -con una vida rocambolesca- le hizo homenaje al nombre.

Yo soy el rey y la reina del rock and roll

  • Little Richard

Richard Wayne Penniman nació en Georgia un 5 de diciembre de 1932. Desde joven se vio influenciado por la música, cuando su madre lo inscribió en clases de piano. Su familia era parte de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y detestaba el blues, por lo que los inicios del tercero en una familia con 12 hijos dio sus primeros pasos como artista en el género gospel, o lo que es igual, música evangélica.

Sin embargo, el estilo peculiar de Richard le valió para valerse por si mismo, siendo apadrinado por Rosetta Tharpe al mismo tiempo que sus papás lo echaban de la casa por sus conductas homosexuales. Luego Ann y Johnny Johnson lo encontrarían cantando en varios bares y le darían el apoyo para poder surgir como cantante.

Se dio el lujo de fracasar tocando varias puertas. Creó agrupaciones como ‘The Upsetters’ con éxito mediano hasta que con Specialty Records y rodeado de buenos músicos, en 1955 surgió el tema que le dio el salto al estrellato: Tutti Frutti.

Ya Richard cantaba Tutti Frutti en sus apariciones por bares y locales nocturnos. Con un pequeño cambio de letra que terminó siendo icónico, el tema se convirtió en un himno del rock and roll.

Tutti Frutti, good, booty / If it don’t fit, don’t force it / You can grease it, make it easy” pasó a ser “Tutti frutti, all rooty, a-wop-bop-a-loon-bop-a-boom-bam-boom“, pasando de lo obsceno a una simple onomatopeya de tambores, hoy característica al recordar al Little.

Personalidad controvertida

Su vida dio un giro en 1957. Al salvarse de un potencial accidente aéreo cuando viajaba con su grupo a Australia para una gira, Little Richard renunció momentáneamente a la música y estudió Teología, mientras que su sello discográfico Specialty Records mantuvo viva su imagen con grabaciones antiguas y algunos de sus temas de música evangélica que compuso durante ese tramo de su vida.

En 1962 ya tenía dos bandas emergentes siguiendo su ejemplo: The Rolling Stones y The Beatles. A éstos últimos los acompañó en su gira por Hamburgo, siendo -según el mismo Paul McCartney- una de las inspiraciones para seguir su camino musical. Aunque Richard no veía quizás tanto futuro en los Beatles (graso error demostrado con el paso del tiempo) se manifestó como un amigo que los apoyó en su trayectoria.

Su iglesia lo expulsó en los años 70’s, cuando a Little se le veía perdido entre drogas y una vida sexualmente activa. Según su concepción, todos los hombres son ‘masculinos y femeninos al mismo tiempo’. Con un estilo de la moda atrevido con su ropa y maquillaje, se consideraba ‘pansexual’ al verse atraído hacia ambos géneros.

Podéis llamarme ‘marica’, adelante. Pero asegúrense de que llamarme ‘marica rico’

La muerte de su hermano, punto cumbre

“Dios me ha dado la victoria. Ya no soy gay, pero lo he sido durante toda mi vida. Además creo que fui uno de los primeros en salir. Pero el Señor me ha hecho saber que hizo a Adán con Eva, no con Steve”

Los años 80’s marcaron a un Little Richard muy apegado nuevamente a sus valores católicos. Su imagen pública volvió a las primeras planas al cantar en los matrimonios de personajes reconocidos como de Cyndi Lauper, Bruce Willis y Demi Moore; así como al participar en series y películas de moda para la época. La salida del sencillo Great Gosh-a-Mighty! para la película Down and Out in Beverly Hills lo ayudó a volverse a poner entre los más escuchados en las listas musicales.

Hoy, Little Richard está inmortalizado en el Paseo de las Fama en Hollywood con una estrella que lleva su nombre, además de formar parte del salón de la fama del rock and roll y ser el octavo mejor artista de la historia según la revista Rolling Stone. Con el aval de inspirar a las mejores bandas de la historia de la música e incluso colaborar para causas benéficas como ‘I have a dream’ junto a Michael Jackson, hablar de Richard Wayne Penniman es sin lugar a duda hablar de uno de los grandes de la música, que vivió una vida repleta de experiencias de todo tipo.