Kurt Cobain, la voz de una generación murió hace 25 años

Beatríz Pellegrín

Cuando murió Cobain, no existían redes y el internet era algo de científicos. La noticia llegó a través de los medios tradicionales radio y televisión. En mí caso no solo me enteré, sino que una joven del lugar en el que vivía decidió tomar formol, tras conocer la noticia. Allí comprendí hasta donde podía llegar la influencia del intérprete Kurt Cobain.

Load up on guns, bring your friends”, estrofa del tema más sonado de Nirvana, la personalidad autodestructiva de Kurt marcó su música y con ella le otorgó poder a los incomprendidos quienes al escuchar sus melodías d, sentían se revelaban contra la sociedad.

Con solo 27 años, Kurt Cobain fue encontrado muerto en su residencia cuatro días después de presuntamente haberse quitado la vida.

Nació en Aberdeen Washington, el 20 de febrero 1967, en una familia cristiana aparentemente feliz, hasta que sus padres se divorciaron, hecho que, según sus declaraciones, lo afectó profundamente.

El líder de la banda Nirvana, ícono de la música grunge de inicios de los 90, recibió su primera guitarra a los 14 años, desde ese momento empezó a buscar con quien crear música. En su camino consiguió a Krist Novoselic, bajista y pieza clave en la fundación de Nirvana.

La depresión de Kurt, sumado al consumo de sustancia y alcohol, lo llevaron a rehabilitación de la que escapó para volver a Seattle, lugar en el que se quitó la vida, según indicación forense con un disparo de escopeta.

Fotos de la escena del crimen muestran detalles como una cajas de municiones encontrada a sus pies.

Estaba en contra de lo culturalmente aceptable y de lo comercial, le pesaba convertirse en lo que criticaba.

Su talento para componer, respaldado por sus compañeros de Kris y Dave, lo llevaron a dejar un legado musical en el que tema Smells like teen spirit, es considerado el himno de los 90, algo que no sería un orgullo para Kurt.

La agrupación cosechó éxitos mundiales marcando a la generación de los noventa.

Bleach (1988), Nevermind (1991) y In Utero (1993), fueron los tres álbumes de estudio de la agrupación de Nirvana, adicional al MTV Unplugged in New York, los EP Blew (1989) y Hormoaning (1992) y los recopilatorios Incesticide, Nirvana (2002), Sliver: The Best of the Box (2005), Icon (2010).