Jorge Yriarte se reinventó por la ambición de ser titular

Juan Sifontes Sousa

Jorge Yriarte quizás era el nombre que resultaba menos familiar para el aficionado venezolano entre los once titulares del primer partido de Venezuela en el pasado Suramericano sub-20, pero el volante formado en la cantera del Deportivo Lara se había ganado un lugar a pulso, pues estuvo presente en los llamados de Rafael Dudamel desde que arrancó el ciclo de preparación en agosto de 2017 y antes había formado parte del proceso sub-17 con José Hernández. Además, integró la nómina de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, y sumaba 12 partidos en el profesional. Lo que realmente sorprendió aquel 17 de enero fue su ubicación en la cancha: no era el “5”, no era una alcabala en el mediocampo de la Vinotinto, su posición más habitual. El de la camiseta 15 apareció como interior, con tareas mixtas, de corte y generación de juego.

 

A ese partido ante Colombia le siguieron otros siete en el Suramericano, todos como titular y en la misma posición, salv o algunos pasajes de juego en que se modificó el 4-3-3 con el que se casó Dudamel. El rendimiento de Yriarte en una vitrina tan importante y su biotipo privilegiado lo pusieron rápidamente en el radar de clubes extranjeros y tan pronto se reincorporó al Deportivo Lara comenzó a sumar rodaje en competición continental, pues su rol dentro del equipo dejó de ser secundario –apenas 391 minutos en 2018- y ha sido un fijo en el once del DT Leo González para los compromisos de Copa Libertadores.

Sin duda, hubo un cambio radical y para bien. ¿Dónde estuvo la clave? En la ambición de Yriarte. “En la recta final de la preparación ya veíamos que íbamos a jugar con un sistema 4-3-3, solo había lugar para un ‘5’ y sería (Rommell) Ibarra, que es un perro de presa en la mitad para recuperar balones. Entonces mi oportunidad estaba como volante mixto, pelearme un puesto con (Carlos) Ramos y (Cristian) Cásseres, que son muy buenos, y ahí me la jugué con todo, porque quería ser titular, el Suramericano es una vitrina muy importante”, compartió el joven larense, que sumó 711 minutos en la competición y que además marcó un gol en el triunfo 2-1 ante Chile.

Yriarte se convenció de que no solo puede ser clave en la mitad del campo para destruir la propuesta del rival, sino que también tiene con qué ser importante en la faceta ofensiva, asociándose en tres cuartos de cancha y al aparecer eventualmente como finalizador de las jugadas. Durante los últimos años, por su estatura y desarrollo muscular, en su formación en categorías menores se le habían encomendado principalmente tareas de contención.

Hoy asegura sentirse cómodo como un “volante mixto”, aunque reconoce su amplio margen de mejora. Yriarte también es consciente de que un “8” es más atractivo en el mercado y que la polivalencia podría ser clave cuando encare el reto de buscar minutos en otra liga.

Y el protagonismo del que ahora goza en Deportivo Lara responde a la versión con la que se encontró Leo González cuando el jugador regresó del Suramericano.

“Antes Jorge perdió un poco de protagonismo en el equipo porque Jesús Bueno fue creciendo, también (Ignacio) Anzola y Freddy Vargas, teníamos a Godoy, una serie de juveniles importantes. Quizás él se enfocó más en el tema de la selección que en el club, esto lo estoy suponiendo yo, y no lo veía tan bien como a Bueno. Hablé con Dudamel en un módulo de selección y tocamos ese tema, que yo le daba más continuidad a Bueno y él a Yriarte, pero tengo que agradecerle a Rafa que a mi equipo me lo regresan repotenciado, muy fuerte en lo psicológico y en lo físico, y con la confianza que le pueden haber dado esos ocho partidos internacionales”, compartió el estratega rojinegro.

“Se le da otro rol aquí no porque venga de la selección, sino porque él se lo ganó desde que llegó, con las ganas y los niveles de intensidad que demostró. Es un jugador élite que te maneja unos 11 kilómetros de partido, está para ser exportado, anda muy bien y el cuerpo técnico de la selección tiene mucho que ver con lo que muestra hoy Yriarte. Tenemos que agradecerlo”, agregó González.

El juvenil de 19 años es otro talento hecho en el Futve con calidad de exportación. Es fácil predecir que en cuestión de meses dará un temprano salto para continuar con su formación en otras latitudes y todo gracias a que no se conformó con tener un lugar entre los 23 convocados por Dudamel, quería sí o sí estar en el once titular y fue capaz de reinventarse en unas pocas semanas.