Hace 17 años, “Miguelito” debutó en Grandes Ligas

Miguel Santana

Hace 17 años, debutó el mejor jugador de la historia que ha tenido Venezuela en Grandes Ligas. Sí, leyeron bien: el mejor de la historia. Fue el 20 de junio de 2003 cuando José Miguel Cabrera Torres tomó su primer turno rodeado de estrellas, sabiendo que él sería una de ellas. Lo hizo vistiendo el uniforme de los Marlins de Florida, conectando un decisivo cuadrangular por todo el jardín central, en la entrada número 11, para darle la victoria a su equipo 3-1 sobre los Rays de Tampa Bay. Después de aquel histórico día, han sucedido muchísimas cosas.

El oriundo de La Pedrera estuvo en el octavo puesto en el orden al bate y cubriendo el jardín izquierdo. En su turno número uno, fue ponchado por Rob Bell, entonces lanzador rival, que ganaba 1-0 desde el primer episodio, gracias a un elevado de sacrificio conectado por Aubrey Huff. No obstante, el cuadro de Florida logró empatar en el cuarto episodio, debido a un triple conectado por Juan Pierre, quien posteriormete terminó pisando el plato por su habilidad.

Cabrera fue retirado en el quinto acto con un elevado al jardín derecho, bateando para doble matanza en el séptimo episodio, frente al relevista Jesús Colomé. Cuando corría la novena entrada y con dos hombres en circulación, falló con un roletazo al lanzador, enviando así el duelo a entradas extras, para cobrar su revancha dos episodios más adelante, con un batazo de cuatro esquinas qye terminó impulsando par de carreras, la propia y la del también criollo Alex González, todo esto ante los envíos del derecho Al Levine. Fue una noche inolvidable.

Cuatro fueron los años que Miguel brilló en Florida, para luego ser campeonado a los Tigres de Detroit, elenco con el cual ha brillado tanto, que incluso llegó a conquistar la Triple Corona en 2012, con un promedio de bateo de .330, 44 jonronas y 139 carreras impulsadas, llevandose el MVP de aquel año sin igual, que terminó de consolidarlo como figura nacional.

Sus números meten terror: .315 de average vitalicio, 477 cuadrangulares, 2815 indiscutibles y 1694 carreras impulsadas, son estadísticas suficientes para acceder al Salón de la Fama, tiempo después de decidir retirarse. En los últimos años ha sido víctima de algunas lesiones que le han impedido seguir avanzando a pasos agigantados, pero nadie duda que a sus 37 años, todavía tiene demasiadas cosas para dar. De Maracay para el mundo, el tigre de Aragua está en la etapa final de una carrera por demás brillante, logrando todo lo que se ha propuesto.