Fariñez y el efecto de la vitrina adecuada

Miguel Santana

Wuilker Fariñez tiene muchas cosas a su favor y otras tantas por potenciar. Vamos a empezar desde lo que nos interesa, lo positivo: acaba de cumplir escasos 22 años, es un arquero élite de América y ahora es cuando a su merced habrá espacio para sumar nuevos argumentos a una carrera que promete entrar en etapa de ascenso meteórico. Ha jugado una final del mundo Sub.20, posee más rodaje que cualquier cancerbero a su edad y es de carácter afable. Públicamente, no declara más de la cuenta, nunca se ha visto inmerso en ningún escándalo fuera de la cancha y comprobó que puede brillar en una exigente liga, como la colombiana.

Los avances están llenos de procesos y hacer gala de sus cumplimientos, te da madurez para escalar con determinación en un mundo donde reinan dinámicas vertiginosas. Entiendo el desespero de muchos por ver a un criollo custodiando el pórtico del Barcelona, pero para eso, al menos debemos dibujar nuestro nombre como país competitivo en el concierto internacional. Leo con preocupación cómo algunas personas dicen que la llegada del vinotinto al Racing Club de Lens es un retroceso en su carrera. Expresar eso, entre otras cosas, representa ignorar pasos a seguir para cumplir el anhelo de miles: verlo en las grandes ligas del balompié mundial. David Ospina, titular indiscutido de Colombia, pasó del Atlético Nacional de Medellín al Niza con 19 años, y después de un largo tiempo, recaló en las filas del Arsenal, poderoso equipo inglés y Napoli, histórico elenco italiano. ¿Por qué no reflejarse en dicho espejo? ¿Usted prefiere verlo atajar contra Envigado a que se luzca frente a Neymar, Draxler, Verrati, Icardi, Di María, Mbappé, Dembélé, Bakayoko, Jovetic, Payet y Benedetto? No quiero hablar de más, para no extender la lista. ¿Cree que tendrá más exposición mediática disputando competiciones sudamericanas o le parece que en Francia, tendrá un mayor rango de alcance comunicacional en cuanto al desarrollo su figura integral? ¿No es acaso esa la Liga de los actuales campeones del mundo? ¿No es Lens la ciudad donde futbolísticamente, dio sus primeros pasos Rafael Varane, ahora en Real Madrid? Pero lo más importante, según mi manera de todo verlo: ¿Dónde estaba Fariñez hace cinco años, cuando Noel Sanvicente lo llevó a la Copa América Chile 2015? ¿Y si hacemos memoria?

El otro punto que debo resaltar es lo bien cotizados que están los guardavallas americanos en el viejo continente, por lo que, para vender bien, primero es necesario mostrar. Sin Albacete, no hubiese Madrid para Keylor Navas y para llegar al Manchester City, Ederson Moraes tuvo que pasar por Río Ave. No todos son Alisson Becker, cuyo camino condujo a Roma luego de zarpar desde Porto Alegre, para después escuchar The Beatles en las calles de Liverpool.

Un par de años en suelo galo bien vendrán. No generemos expectativas que sobrepasen las posibilidades sinceras de un caso positivo para nuestro país, porque si el muchacho lo hace bien, por otros van a preguntar. Wuilker está más cerca de Madrid, Manchester, Turín y Cataluña que antes, como en su momento lo estuvo de Bogotá, viviendo en Caracas. Es bonito hacer eco del importante suceso, pero mejor lo es cuando somos parte del proceso. Él sabe lo que puede hacer y cuánto deberá demostrar. No necesita alas ajenas, ni montarse sobre rumores. Llegar a la Ligue 1, por ahora, es lo mejor que le pudo pasar.