En Japón un museo en honor a la caca atrae a los visitantes

Beatríz Pellegrín

La cultura japonesa es popular por diversos motivos y uno es sin duda la forma de expresarse dentro de la cultura pop, una muestra de esto es la creación del Museo Unko en Yokohama, en honor a la caca o en japonés unko.

Y aunque podría imaginarse que es algo un tanto escatológico, todo está hecho de forma artística y colorida, nada tiene que ver con lo que hay en un inodoro convencional. Aquí el visitante se encuentra con caca en forma de helados y cupcakes, en todos los colores y tamaños, proyectando una imagen tierna de algo considerado tema tabú o más privado.

Al parecer los japoneses son abiertos al momento de hablar de los productos fisiológicos de los seres vivos, por lo que niños y adultos usan objetos animados en forma de caca como parte de su vida.


Los visitantes del museo reciben una breve introducción en video y luego se les pide que se sienten en uno de los siete inodoros coloridos y no funcionales alineados contra la pared.

La música se reproduce cuando el usuario pretende hacer popo, luego se puede recoger una “popa” de recuerdos de colores brillantes desde el interior de la taza del inodoro, para llevarla a casa después del recorrido.


Los diversos espacios hacen que las personas se trasladen a un lugar mágico donde juegan, se toman fotos y gritan libremente sobre este tema. Este museo ubicado en Yokohama atrajo 100 mil personas en un mes, estará abierto hasta septiembre.

 

Con información de agencias

Fotos: Archivo