El mundialista Enmis Rodríguez entendió que su posición “es de paciencia, de saber esperar”

Juan Sifontes Sousa

En 2013 Venezuela clasificó al Mundial sub-17 de Emiratos Árabes Unidos y lo hizo como la selección subcampeona de la Conmebol. Después, aquella generación de jugadores nacidos entre 1996 y 1997 fue recibiendo oportunidades en el fútbol profesional de manera dispar. Para algunos los chances llegaron relativamente rápido, mientras que otros como Enmis Rodríguez, el protagonista de esta historia, tuvieron que armarse de paciencia. Más de seis años pasaron para que el cancerbero pudiese vivir la experiencia de tapar en la Primera División. El ansiado momento tardó en llegar… pero llegó, y de la mejor forma: con un par de arcos en cero en este arranque de la temporada 2020.

“Es un gran paso para el equipo y para mí. Llegar finalmente a Primera y comenzar con dos partidos dejando el arco en cero, pero sé que todavía no hemos logrado nada”, soltó de entrada el arquero de 23 años, quien resalta el apoyo familiar en medio de la larga espera, además de la madurez para entender que su posición “es de paciencia, de saber esperar y aprovechar después el chance”.

“Es cierto que siendo joven uno quiere que todo llegue muy rápido, quizás otro ni seguía en el fútbol, porque no es fácil salir de los procesos de selección y ver que pasa el tiempo y no tienes la oportunidad en Primera, pero hoy no me pongo a pensar en por qué no me tocó antes ni me arrepiento de nada. Estoy tranquilo. Le doy las gracias a Dios y creo que todo se está dando en el tiempo perfecto. Estos últimos seis años me sirvieron para aprender muchas cosas”, prosiguió Rodríguez, quien en sus agradecimientos incluyó al que hasta hace poco fue preparador de arqueros de la selección mayor, Vicente Rosales: “El profe siempre ha estado pendiente de mi carrera”.

Rodríguez llega a Primera con el recién ascendido GV Maracay y es que después de estar en varias convocatorias de Deportivo Lara y Carabobo sin llegar a estrenarse en la máxima categoría, tuvo que buscar la oportunidad en Segunda División.

“El torneo de Segunda es muy difícil y en este tiempo aprendí a manejarme en distintos tipos de escenarios (…) No lamento nada. Más bien agradezco a todos en este club, al presidente, al profe Bladimir (Morales), por la confianza que me están dando de mantenerme entre los tres palos después del ascenso. Sabemos que jugar Primera es otra cosa, es otra exigencia y me dieron la posibilidad de seguir creciendo”, cerró el portero, que este fin de semana, en el marco de la tercera fecha, tratará de extender su racha de imbatibilidad frente a la poderosa artillería de Atlético Venezuela en el estadio Olímpico de la UCV.

Como dato curioso, GV Maracay incorporó en el reciente mercado a otro arquero que vivió la experiencia de ser parte de una selección mundialista: Virgilio Piñero, que estuvo con la sub-20 en Egipto 2009.