Apropiación cultural por prendas de vestir, enciende las redes

Beatríz Pellegrín

Esta vez el turno fue para Kim Kardashian, quien llamó a su nueva línea de ropa interior Kimono, recibiendo el repudio de los japoneses quienes consideran que es apropiación de una pieza de ropa que realmente identifica la cultura nipona en el mundo.

Un caso similar vivió la marca Carolina Herrera, al ser demandada por el Gobierno mexicano, por considerar que los estampados y bordados de su colección Resort 2020, son propios de los pueblos originarios de este país.

La secretaria de Cultura de México, Alejandra Frausto, envió una carta de reclamo a la marca.

Esta querella abrió el debate sobre el origen de ciertas creaciones en la industria de la moda, en la que según críticos se carece de ética creativa, al no otorgar crédito a los llamados invisibles de la industria, quienes aportan su trabajo y creatividad, que al final grandes marcas suman a sus líneas sin incluirlos en los créditos y sin realmente aportar a sus culturas.

Caso que está ocurriendo nuevamente con una de las figuras más seguidas en social media: Kim Kardashian.

Los “Kimonos” de Kim, se refieren a fajas que moldean la figura

Los japoneses tomaron las redes sociales para protestar contra la nueva línea de ropa interior lanzada la estadounidense y a la que decidió llamar “Kimono”, hecho que algunos calificaron como un robo a su cultura que insulta a la tan apreciada túnica tradicional.

Los japoneses publicaron imágenes de ellos usando kimonos, aclarando que la palabra se refiere una prenda de vestir, que se asocia a túnicas de cuerpo entero con fajas para utilizar en ocasiones formales como bodas y funerales en Japón y le suplicaron a Kardashian cambiar el nombre, pues con consideran que cualquier otro nombre igual se vendería.

 

Con información de agencias

Foto: Archivo