Amleto Bonaccorso y su deseo de estar en Tokio

Miguel Santana

Amleto Bonaccorso asumió las riendas de Venezuela Sub.23 porque sencillamente, a la Vinotinto no puedes decirle que no, aunque también existan riesgos. Las selecciones que competirán en el Torneo Preolímpico de Colombia 2020, en búsqueda de clasificar a Tokio, llevan ventaja en lo que a tiempo de trabajo se refiere. No obstante, aquello no le arranca el sueño al seleccionador nacional, quien tras emitir declaraciones en Deportes TLT de manera exclusiva, tomó un vuelo con dirección a Nueva Esparta, donde esta semana iniciará su primer módulo de trabajo al mando del elenco nacional, con 30 jugadores citados al Centro Nacional de Alto Rendimiento. Su primera gran prueba será un duelo amistoso fuera de casa contra Brasil, para después medir fuerzas ante Bolivia en el Olímpico de la UCV.

Tiene pinta de profesor, y manifiesta su pedagogía en la planificación exhibida con tinta, sobre una hoja donde ha plasmado pensamientos que nacieron en horas de espera. Él le ha dado mucho al balompié profesional, y en reciprocidad, nace una posibilidad inmejorable, para en su presente motivarse. Fue recientemente, en República Dominicana, donde pudo reencontrarse con su versión de guía, tras mucho haber aprendido de Richard Páez como asistente técnico. Tiene como propósito no solamente asistir a la cita olímpica, sino demostrar que sus conocimientos pueden servir mucho a futbolistas aquí nacidos.

Sacarle provecho al tiempo, exprimiendo al máximo cada segundo que esté delante del combinado nacional, se convierte en una tarea contrarreloj. El tablero está frente a sí, y mover las piezas correctas, en consideración teniendo que su margen de error es casi cero, lo obliga a rápido alinearse con los demás. Contará, fundamentalmente, con una base de jugadores que hacen vida en la liga nacional, para después intentar sumar a quienes, lejos de Venezuela, aportan dosis de calidad a sus organizaciones. Debe trabajar, y solamente eso.

“Que contemos con un grupo de jugadores con bastante experiencia como profesionales en Primera es importante, pero cuando entendemos que esta categoría no es FIFA, entonces sabemos que no es fácil obtener los permisos para tener a quienes están en otros países. Nos hemos contactado con varios, pero la posibilidad de contar con futbolistas que tienen importantes compromisos con sus clubes, es limitada”, advirtió.

Bonaccorso tiene mucho por hacer

Bonaccorso no levanta faltas expectativas, pero tampoco permite que sus sueños se vean doblegados ante las vicisitudes de un sendero que iniciará apenas en horas. Por sus manos pasaron tipos como Ronald Vargas y “Lobo” Guerra, y ahora pasarán los que mañana serán referentes del balompié venezolano, teniendo ojo clínico para seleccionar a quienes, desde el 15 de enero hasta el 2 de febrero, buscarán un boleto olímpico a tierras asiáticas. Algo de tiempo queda para en grande pensar, y si de esencia venezolana hablamos, pudiéramos decir que, así sea estudiando a última hora, el examen debe ser aprobado. Entonces, apunta su mirada en dirección al éxito, teniendo el 10 de octubre un duelo de alto calibre contra los amazónicos en territorio brasileño. Después de trabajar en Nueva Esparta, planificará juegos de fogueo contra elencos de la capital venezolana, para así darle forma a una idea que mezcla conocimientos de grandes maestros con propias innovaciones. Vienen momentos de máxima entrega, con la premisa de mil detalles pulir.   

“Me gusta este reto porque sé cuánto le he entregado al fútbol de mi país, y lo daré todo para que cumplamos las metas que nos hemos propuesto. Ha habido una gran disposición por parte de los muchachos a quienes hemos convocado para estos primeros días de labor, teniendo en cuenta incluso a otros, quienes serán llamados después. Para el Preolímpico nos gustaría tener a Wuilker Fariñez, y como en enero los equipos colombianos están en pretemporada, pudiera ser que contemos con su presencia, pero todavía es temprano para pensar en eso. Estos meses que quedan por delante son cruciales, por lo que evaluaremos detalladamente aspectos que serán determinantes”, agregó el técnico.

Economista, especializado en Gerencia del Deporte, entiende que cada paso lo acercará a la consolidación de un objetivo que tendría un significado especial. No es un hombre de medios, pero a través de su trabajo, quiere hablar. Amleto sabe dónde está y hacia dónde va, recorriendo tantos estadios como pueda, y mirando, a través de la casa del fútbol nacional, todos los compromisos que sean posibles. Tomará decisiones, y conforme transcurran las emociones, quedará con sensaciones del ahora. Solo de algo claro está: es su momento.