Amleto Bonaccorso: “Hubo quienes perturbaron este proceso, pero ya estamos aquí con la ilusión y ganas de darle una alegría al país”

Humberto Turinese

Desde el pasado 3 de enero la selección venezolana de fútbol preolímpica está concentrada en Pereira, lugar donde por fin encontró la tranquilidad y el tiempo necesarios para preparar un evento tan exigente, lo que no tuvo en meses previos. Ubicada en el Grupo A junto al anfitrión Colombia, Chile, Ecuador y Argentina, tratará de alcanzar una de las dos plazas al cuadrangular final que otorga dos cupos a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Su director técnico, el merideño Amleto Bonaccorso, ya sabe lo que es dirigir procesos de selecciones nacionales de categorías menores y eventos del ciclo olímpico (ha dirigido a Venezuela en Juegos Bolivarianos, Panamericanos). En 2007 estuvo muy cerca de clasificar al Mundial a la Vinotinto Sub-17 en el Suramericano de Ecuador; y además de haber conducido a equipos en el fútbol venezolano, estuvo varios años como entrenador en la República Dominicana. Es economista y también tiene una especialización en Gerencia Deportiva, y pese a todo ese recorrido, confiesa que está ante el “reto más grande de mi vida” al frente de esta selección Sub-23.

Bonaccorso sabe que este es un gran reto

 

¿Cómo ha sido la puesta a punto final para el debut hoy?

Lo mejor que pudimos hacer fue venir a Colombia con antelación. Aclimatándonos a la ciudad, trabajando con tranquilidad, como lo teníamos planificado. Hemos entrenado bien, nivelando en lo físico y en detalles tácticos. Pero, sobre todo: en la unión del grupo.

 

¿En los pocos partidos internacionales previos de preparación, se pudo sacar conclusiones de lo que se pretende como idea de juego?

Nos costó sacar provecho de la primera doble fecha FIFA de partidos amistosos que tuvimos. Porque hubo jugadores que estuvieron en el primer partido contra Brasil y luego no pudieron estar frente a Bolivia. Fue muy difícil armar el grupo que estará definitivamente compitiendo. En el módulo de Caracas en diciembre fue que pudimos trabajar mejor, a partir de ahí tuvimos una lista definitiva.

 

Todo ha lucido cuesta arriba en este proceso…

No tuve ni un segundo de paz en diciembre luego del módulo de trabajo en Caracas. Estuvimos luchando con los clubes del extranjero para lograr los permisos de los jugadores. En algunos casos los conseguimos; en muchos otros nos encontramos con negativas inconcebibles, pues hay jugadores que no están jugando en sus equipos y no los quisieron ceder.

El entrenador no tuvo paz en diciembre

 

Pero hay selecciones como Colombia que prácticamente contaron con el permiso de todos los clubes del torneo local y tienen el plantel completo. Es raro que jugadores venezolanos que hacen vida en clubes colombianos no consiguieron el permiso para representar a Venezuela. ¿Qué pasó ahí?

Hubo una mano invisible. Gente que perturbó este proceso. La verdad hay que ser muy mala persona. Yo tengo la carta de negativa de Millonarios de Bogotá en la solicitud que hicimos por Wuilker Faríñez. También el club donde está Ronaldo Lucena se negó, pese a que el jugador tiene poca continuidad ahí. Pero lo que me hizo sentir engañado, traicionado por todo lo que se maneja en el fútbol fue el caso de Joel Graterol. Que negaran el permiso (América de Cali) a un jugador que recién está llegando, fue muy raro. Pero no quiero entrar en detalles que puedan ser tomados como excusas cuando estamos por iniciar el torneo. En su momento se enterarán de cosas que pasaron.

 

¿Hubo poca colaboración o interés de algunos jugadores que no están?

Sí. Hubo jugadores que yo personalmente los contacté y no se interesaron, miraron a otro lado. No me atendieron las llamadas y me dejaron en visto en los mensajes.

 

Eso hace que lo de Yeferson Soteldo tenga aún mucho más valor, pues casi se pelea con la dirigencia del Santos por estar en el Preolímpico.

Lo de Soteldo fue algo ejemplar. Apenas llegó lo felicité delante de todo el grupo. El país debe agradecerle todo lo que hizo para estar aquí. Durante meses insistió en venir, en ser parte de este proceso. Junto a su entorno y la FVF, hicieron todo lo posible para conseguir el permiso. Además, en ese caso hubo hasta una mano de Dios, porque lamentablemente se lesionó Palmezano en días recientes y a causa de esa lesión fue que pudimos inscribir a Soteldo, pues las nóminas ya estaban inscritas.

¿Tácticamente qué Venezuela veremos en este Preolímpico?

Quiero un equipo ordenado, con y sin pelota. El rearmado y regreso del grupo sin pelota será fundamental para siempre tener superioridad numérica en defensa. Hemos trabajado mucho en eso, también en la recuperación rápida tras la pérdida. Cuando tengamos la pelota contamos con centrales de buen juego. Principalmente Williams Velásquez, a quien poco a poco hemos ido recuperando físicamente luego de la escasa actividad en Japón. Además hay jugadores de muy buen pie como Cásseres, Saggiomo; Vargas en el ida y vuelta; el desequilibrio de Soteldo…

 

En el debut de este martes contra Chile, ¿con qué equipo y sistema jugará?

Iniciaremos el torneo con un 4-4-2. No tendremos a Jan Hurtado en este primer partido porque arrastra una sanción. A partir del segundo encuentro ya estará para jugar. En el arco irá Varela; en los laterales Bonilla por la derecha y Navarro por la izquierda; la pareja de centrales será Mejías y Velásquez (mundialistas sub-20 en 2017). Dos volantes de primera línea: Ibarra de 5 y Cásseres de 8. Soteldo por la izquierda rompiendo muchas veces hacia adentro para que no le referencien con facilidad en la banda, y Saggiomo por la derecha, aporta manejo. Arriba dos puntas: Acevedo y Rivas. Hacen un gran trabajo en la presión de la salida del rival. Tienen soporte físico para incomodar. Uno de los dos va sobre el central que intente sacar la pelota y el otro quedará más atrás. A Chile le gusta sacar la pelota jugada en su 4-3-3, y por eso desde arriba queremos comenzar la defensa del equipo.

 

¿Entonces definitivamente el 4-4-2 será el sistema que predominará?

En un principio sí, usaremos dos delanteros. Comenzaremos así contra Chile. Y dependiendo del desenvolvimiento del equipo bajo ese esquema, veremos si se mantiene o más adelante usamos el 4-2-3-1, que también lo hemos trabajado. Lo que nos falta es jugar para trasladar a la cancha lo que hemos podido trabajar.

¿Qué plus aportará la llegada a última hora de Soteldo?

No tiene miedo. Siempre va al frente, le pegan y sigue encarando. Es un jugador con mucha confianza, y eso lo siente el grupo que lo ha recibido muy bien. Uno que fue futbolista, percibe las sensaciones y expectativas que genera entre sus compañeros un futbolista así.

 

Solo hay dos cupos para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La lucha será brava…

El nivel que he visto hasta ahora en el torneo es muy alto. Los partidos han sido de altísima intensidad. Somos conscientes que será muy complicado. Pero ya estamos aquí, ilusionados y vamos a competir. Nuestro primer gran objetivo será clasificar a la siguiente fase.

 

¿En la carrera como entrenador de Amleto Bonaccorso qué representa este Preolímpico?

Este es un reto personal, no solo como entrenador. Y es el reto más grande en mi carrera por todas las adversidades antes mencionadas. Pero las hemos procesado positivamente para hacernos fuertes como grupo. Queremos darle una gran alegría al país.