Al Aragua lo picó una pulga

Miguel Santana

Gómez fue un dictador en zona media, y la pelota, azotada por su botín, hizo lo que este quiso a ras de sus pensamientos. Es un fuera de serie, que, con experiencia, se siente el líder espiritual que tiene Estudiantes. En Maracay, ofreció un concierto de salida limpia, con pases tan precisos como veloces. Aprovechó un desparpajo defensivo del Aragua para, luego de ganar un rebote, anotar el 0-2 de un duelo que concluyó 1-2. A nadie más que a él le duele el uniforme académico, y por eso entiende que está presentado la prueba más importante del semestre, permitiéndose soñar alcanzar la excelencia, que se ha hecho esquiva últimamente.

Gómez es el amuleto de Estudiantes

Fresco está el recuerdo de Lucas Trejo y su cabezazo asesino de ilusiones al minuto 89. En Mérida tampoco olvidan la eliminatoria frente a Deportivo Táchira, y por eso, creen que, a la tercera, va la vencida. Su capitán está tan seguro de ello, que no se atreve a dejar por fuera la palabra aprendizaje, asumiendo la importancia de este tren que va pasando. Claro está que, antes que nada, deben ganarle a un equipo que de visitante no ha creído en números.

“Nosotros hubiéramos preferido irnos ganando la llave 0-2 que 1-2, porque sabemos lo peligroso que suele ser Aragua, por lo que en nuestra casa tenemos que hacer un partido correcto en cada una de las líneas para conseguir la clasificación. Confiarnos sería el peor error que podríamos cometer”, aseveró el talentoso volante criado en Los Andes.

Su sociedad con “Chiki” Meza redondea una idea cuya premisa pasa por darle profundidad al manejo del balón, con repliegues certeros mientras los contrincantes atacan. El equipo técnicamente dirigido por Martín Brignani exhibe su identidad con la presencia de cada intérprete asumiendo roles protagónicos, como José Manríquez y su proyección al área rival.  

“Con toda propiedad puedo decir que mantenemos un estilo de juego que a la gente le da gusto, y a la par de ello, hemos conseguido buenos resultados. Estamos enfocados en conseguir el título de campeones, pero sabiendo que estas eliminatorias son de detalles. Si nos equivocamos, no nos van a perdonar, como pasó tiempo atrás”, agregó “Pulga”.

En un sector del Estadio Olímpico Hermanos Ghersi Páez de Maracay, los aficionados del elenco andino se hicieron sentir tras largas horas de viaje, lo que motivó al jugador a responder con un mensaje que hizo llegar a quienes esperanzados están por el título anhelado.

“En estos tiempos no está fácil desplazarse de un lugar a otro, y ellos siempre están ahí, apoyándonos y motivándonos. Reconozco el gran esfuerzo que hicieron, y esperamos que en Mérida el estadio esté lleno, para que así se hagan notar en nuestra casa”, dijo.

Los sifonápteros tienen un rey que mucho sabe de toque corto. Sale en defensa de un escudo que por su sangre le corre. Es, en todo sentido, un caballero más de la ciudad. Siente que ha llegado la hora de levantar una copa, no sin antes demostrar por qué está preparado.