En Nepal, una carretera de 96 kilómetros se encuentra en medio de una catarata

Paul Trejo Informativo TLT

Nepal es conocido por sus tierras escarpadas y los picos imposibles de la cordillera del Himalaya, entre los que se encuentra “la cima del mundo”, el Everest.

El país es ideal para los amantes del alpinismo y el trekking. Miles de personas se congregan, año tras año, en los puebles anclados a los pies de estas magníficas cimas para disfrutar de una aventura inolvidable.

Pero para llegar al destino es necesario recorrer primero algunas de las carreteras más peligrosas del mundo, como la ruta de Besisahar situada en la zona norte de la cadena montañosa del Annapurna.

Se trata de un sendero estrecho y con curvas por donde dos vehículos no pueden circular, y con unas caídas al vacío de 500 metros bastante impactantes.

La historia de este camino está marcada por el peligro. Se trata de una carretera de 96 kilómetros en los que conecta las poblaciones de Besisahar con Nanang, capital de la región nepalí con el mismo nombre, un trayecto que asciende a más de 3.000 metros, pasando de los 710 de su inicio a los 3.776 de su punto final.

La carretera se caracteriza por la verticalidad de las rocas que la componen y las corrientes de agua que por ella transitan. En algunas partes del camino las ruedas de los carros se mantienen en el aire sin ningún soporte sobre el que circular.

Informativo TLT/ con información de La Vanguardia