El regreso de Jan Hurtado: una necesidad para la Vinotinto sub-20

Vanessa FereiraFútbol, Futve, Selecciones

Por: Juan Sifontes |@Juan_Sifontes

El pasado miércoles la Federación Venezolana de Fútbol liberó la ficha del delantero juvenil Jan Carlos Hurtado y la buena noticia fue anunciada en las redes sociales de la selección nacional. Esto último no es un detalle menor. Que la novedad se haya dado a conocer a través de las cuentas oficiales de la Vinotinto se puede interpretar como una muestra de intención, un guiño de parte del ente rector y del cuerpo técnico. De hecho, en la nota de prensa se resalta que el tachirense es elegible para el Sudamericano sub-20 de 2019 y, a poco más de cuatro meses para que arranque la competición, hay que decirlo: Hurtado más que una opción, es una necesidad.

El delantero de 18 años ya tiene la etiqueta de mundialista, pues en 2017 le mostró a Rafael Dudamel que tenía lo necesario para colarse en la lista de 23 jugadores de la sub-20 que viajó a Corea del Sur, a pesar de dar un considerable hándicap en edad, pues era un jugador nacido en el año 2000 fajándose con los de la generación de 97-98. Y no fue de paseo: tuvo minutos en cinco partidos, así que el cartel de subcampeón del mundo no es un regalo de sus compañeros.

Esa explosión precoz de Hurtado no se limita al proceso de selecciones juveniles. En el segundo semestre de 2016 se estableció como titular del Deportivo Táchira con 16 años y aportó siete goles entre el torneo Clausura y la Copa Venezuela. Además, disputó la Copa Libertadores 2017 con la misma edad.

El ascenso del “Churta” era meteórico, pero una disputa contractual con el aurinegro lo frenó. El delantero tuvo que cumplir una sanción de seis meses por considerar la Cámara de Resolución de Disputas de la FVF que el jugador “incurrió en el supuesto de rescisión unilateral de contrato sin causa justificada”.

El castigo de Hurtado empezó a correr el 27 de enero, por lo que desde el 27 de julio debía quedar habilitado para volver a las canchas y una semana después fue anunciado como nuevo jugador de Gimnasia y Esgrima de La Plata, pero la novela no había terminado, pues la dirigencia del Deportivo Táchira reclamaba que el vínculo del juvenil con la institución seguía vigente hasta diciembre.

Fue este miércoles 5 de septiembre cuando finalmente la Federación liberó su ficha y el debut de Hurtado en el fútbol argentino quedó a disposición del técnico Pedro Troglio, quien declaró que el venezolano ha mostrado “cosas interesantes” en los entrenamientos, por lo que pensar en un pronto estreno no es descabellado y también se reavivan las esperanzas de ver a Hurtado vestido de vinotinto en el Sudamericano. Hay tiempo para que tome ritmo y se reencuentre con su mejor versión.

Pero, ¿por qué verlo como una necesidad para la Vinotinto sub-20? Porque todavía la carrera por la titularidad en el frente de ataque está muy abierta y el universo de candidatos no es tan amplio como en otras posiciones. Al día de hoy, Santiago Herrera parece tener alguna ventaja por lo hecho en el ciclo de preparación; sin embargo, es un jugador que ahora se está formando en el fútbol universitario de EEUU, así que por los momentos dejó de tener roce profesional. Junior Paredes es otra opción fuerte, pero apenas comenzó a gozar de regularidad con el primer equipo de Zulia; y la experiencia de Diosbert Rivero se limita a la segunda división.

Otro nombre que seguro a muchos se les vendrá a la mente es Alejandro Marqués, el problema es que la presencia del juvenil del Barça luce poco probable ante las discrepancias entre el seleccionador y el padre del jugador, y las exigencias más recientes de este último. Mientras que José Barragán, quien hizo dupla con Hurtado en la sub-17 del año pasado, ha frenado su proyección al no tener continuidad a nivel de clubes.

En ese contexto, la experiencia previa de Hurtado toma mucha relevancia. Al bajar el telón del Mundial sub-20 de Corea del Sur, el “Churta” estaba llamado a ser uno de los “caballos” de la próxima generación, junto a Christian Makoun y Samuel Sosa. El divorcio con Táchira, que derivó un largo periodo de inactividad, parecía alejarlo del Sudamericano de 2019, pero si impresionó al DT Troglio en las prácticas es porque sus condiciones están intactas y solo faltaría que tenga regularidad -al menos con el equipo de reservas de GELP- para recuperar el ritmo de juego.