Cinco sin pasar por tres

Luisa Tablante Análisis, Deportes, Fútbol, Opinión Deportes, Rusia 2018

Por: Miguel Andrés Santana (@LaTeleTuya)

Una ilusión permanente, con diferencia de treinta y dos años, es lo que México carga consigo. Con tono de expresión obsesiva, la prensa azteca habla del quinto partido como si no existiera más por hacer. Llegar a cuartos de final, como en 1986, se hizo deseo incumplible. La historia se ha encaprichado con el cuadro que hasta nuevo aviso dirige Juan Carlos Osorio, porque Alemania, triturador de esperanzas en época maradoniana, comparte agrupación con el lindo y querido país. Suecia, verdugo de Italia y Corea del Sur, gigante de Asia, también tienen planes de trascendencia, por lo que Rusia 2018 no luce tan sencillo para los manitos.

Arjen Robben y su picardía lapidaron intenciones aztecas de avanzar a cuartos en Brasil 2014, con un penal que cuatro calendarios después siguen reclamando; Carlos Tevez condenó al tri a solo jugar cuatro compromisos en Sudáfrica 2010, continuando el legado que Maxi Rodríguez dejó en Alemania 2006, con una anotación de antología, que dejó sin reacción alguna al recordado cancerbero, Oswaldo Sánchez. La historia sigue: Brian McBride y Landon Donovan dejaron claro quién mandó en 2002; Jurgen Klinsmann y Oliver Bierhoff en 1998; Bulgaria, por la vía de los penales, fue más que los mexicanos en 1994; y la inolvidable Alemania Federal de 1986, que terminó siendo finalista ante Argentina, los desplazó en propio suelo. Desde entonces, solo se habla de la quinta parada de un tren que aún no avanza de su cuarta estación. La razón es sencilla: exigen mucho para tan poco.

Guiados por Rafa Márquez, y contando con presencia de jugadores quienes brillan en buen nivel dentro de Europa, es necesario comprender que solo aquí y ahora se ganan certámenes tan cortos. Las opiniones están a merced de los crueles, arrojadas a un mundo que disfruta con las desgracias ajenas y que nunca rechaza una oportunidad para reírse del otro, porque las expectativas que genera un periodismo acusado de vender muy caro a su selección, hace de principal motivo cuando la desilusión reina a lo largo de una nación que se siente de altura.

Giovani Dos Santos no es Timo Werner; Hirving Lozano está lejos de parecerse a Heung-Min Son, y aunque mucho da de qué hablar, “Tecatito” Corona necesita afianzarse en una selección que clama verlo lucirse en citas relevantes. No existen escrituras que denoten lo que va a ocurrir, pero antes de pensar en la quinta cita, mejor sería centrarse en las primeras tres. Los grandes relatos también necesitan de algunos culpables, no solo héroes. Doblegar a Escocia por 1-0 en su más reciente duelo amistoso no fue suficiente. La afición abucheó por no golear. Algunos lo llaman inconformidad. Otros, solamente soberbia.

Si el fútbol azteca está al nivel que expresan en páginas, radios y televisoras, este es el momento perfecto para ponerle un título a la obra. Hasta entonces, cualquier cosa que se diga, es simplemente una frase enmarcada en ilusión. Todos quieren, pero no cualquiera puede.