¡Bendita generación 97-98!

Alba PenaAnálisis, Deportes, Fútbol, Selección

Por: Juan Sifontes Sousa / @Juan_Sifontes

La gesta más importante del fútbol venezolano es sin duda el subcampeonato alcanzado el año pasado en el Mundial sub-20 de Corea del Sur. Hasta 185 selecciones iniciaron la carrera por el título juvenil y los dirigidos por Rafael Dudamel llegaron a la final, en la que perdieron por la mínima diferencia frente a Inglaterra (1-0), pero luego de dejar en el camino a los monarcas de la Confederación Asiática (Japón), de la Concacaf (EEUU) y de la Conmebol (Uruguay). Varios de esos jugadores se comenzaron a abrir un espacio en la Vinotinto mayor durante el cierre de la eliminatoria suramericana para Rusia 2018 y ya se perfilan como piezas importantísimas con miras al objetivo Catar 2022. Además, doce meses después, más del 60 por ciento de los chamos continúan su desarrollo deportivo en clubes del extranjero, y eso que tres regresaron al torneo venezolano luego de una primera experiencia en el exterior y aún queda por definirse el futuro inmediato de Jan Hurtado, quien está habilitado para volver a las canchas tras cumplir la suspensión en la que derivó su disputa contractual con el Deportivo Táchira.

Pero esta generación mundialista no se limita solo a los 21 jugadores que entraron en la lista para disputar el campeonato en suelo surcoreano. Hubo 21 meses de trabajo previo, desde un módulo en San Felipe en septiembre de 2015 y pasando por el Suramericano de Ecuador en enero de 2017. Muchos otros chamos fueron observados y pelearon por un puesto a lo largo del ciclo. Alguna lesión o el arrastrar partidos de sanción pudo haberlos alejado de la gloria o quizás lo mostrado en ese momento no les alcanzó para ser convocados a la Copa del Mundo sub-20, pero eso no quiere decir que desaparecieran del radar vinotinto y el mejor ejemplo está en el equipo que disputó el torneo de fútbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018.

Para armar el equipo sub-21 que viajó a Colombia (que se reforzó con tres jugadores sin límite de edad), Dudamel solo pudo contar con ocho subcampeones del mundo: Joel Graterol, Ronald Hernández, Nahuel Ferraresi, José Hernández, Ronaldo Lucena, Luis Ruiz, Heber García y Ronaldo Chacón. El estratega incluyó a tres chamos del presente ciclo sub-20 (Miguel Silva, Pablo Bonilla y Jorge Yriarte) y completó la nómina con futbolistas que no estuvieron en Corea del Sur, pero que sí forman parte de esa generación 97-98 que promete darle muchas alegrías al país.

José BalzaDaniel Saggiomo y Antonio Romero disputaron el Suramericano de Ecuador, donde se consiguió el boleto al Mundial. Jean Franco Fuentes fue un nombre habitual en los primeros meses del ciclo de preparación de la anterior sub-20, hasta que una lesión sufrida en el Cotif de 2016 lo apartó por largo rato, mientras que Jesús Ramírez no tuvo éxito en su intento de ganarse un puesto poco antes de la expedición a Surcorea.Los cinco estuvieron ahora en Barranquilla, donde Venezuela conquistó la medalla de plata. Los cinco son un espejo en el que deben verse reflejados todos esos jóvenes que no tienen la chapa de subcampeones del mundo, pero que sí formaron parte del proceso de la selección juvenil entre 2015 y 2017. Hay decenas de casos y el tren vinotinto no se les fue para siempre, quizás solo les toca montarse más adelante.

Romero cerró en gran forma el torneo Apertura y fue profeta en su tierra. El veloz delantero regresó al balompié venezolano después de un fugaz paso por República Checa y lo hizo vistiendo los colores de Zamora en su ciudad natal. No solo fue campeón, sino que tuvo un especial protagonismo en la recta final del semestre y ese momento individual pudo trasladarlo a la selección. Saggiomo se asentó como titular en Caracas y también mantuvo un rendimiento destacado al vestir de vinotinto en Barranquilla, mientras que Balza reapareció recientemente en la primera división nacional con buenas presentaciones para el Deportivo La Guaira, algo que no pasó por debajo de la mesa para Dudamel.

Por su parte, Fuentes está de vuelta en la máxima categoría con Estudiantes de Caracas, goza de regularidad en el académico y es una cara bien conocida para el cuerpo técnico vinotinto. Finalmente, el caso de Ramírez es diferente: el jugador del filial de Veracruz en México sigue en el radar, pero aún no llega su gran oportunidad. Vio toda la acción desde el banco de suplentes.

Y esa cosecha de los años 1997 y 1998 fue tan buena que incluso fuera de ese universo de más de 80 jugadores que sumaron alguna convocatoria a la Vinotinto sub-20 se encuentran todavía talentos sobre los cuáles habrá que poner la lupa, siendo Jean Frank Gutiérrez un buen ejemplo al centrar nuevamente la mirada sobre la lista de Barranquilla. El espigado defensor fue una de las revelaciones del pasado torneo Apertura en su estreno profesional con Trujillanos y rápidamente se ganó el llamado a módulos de selección. No tuvo que esperar demasiado para disputar una primera competición representando a Venezuela y con su rendimiento en los Juegos Centroamericanos y del Caribe confirmó que, a pesar de no haber estado visible entre 2015 y 2017, tiene con qué mantenerse en la órbita vinotinto.